google.com, pub-5695809074644983, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Diana en misiones: 2025

miércoles, marzo 05, 2025

Caminando en el desierto | Noticias de Jean&Diana Ene-Feb25

 CAMINANDO EN EL DESIERTO

Jean & Diana Alexis

Servidores de Jesucristo en el Ecuador y las naciones

Visitando las iglesias



Después de 4 meses de oscuridad, de duro caminar, de orar, de perdonar, de sentir que andamos en una montaña rusa de emociones, Jean y yo hemos tomado el valor y las fuerzas de Cristo, para salir al mundo. Aquí, en esta foto donde ustedes nos ven sonrientes y tranquilos hemos llorado, hemos rogado a Dios, hemos pasado muy difícil. 

No ha sido fácil enfrentar el hecho de que nuestros planes se vieron cambiados desde que pusimos los pies en Ecuador. Desde que pensábamos ser padres y vernos en otra etapa de nuestras vidas, pasar por una terrible parálisis facial, dolores musculares de cara, terapias por varios meses, estrés emocional, hasta un tiempo de crisis de ansiedad y pesimismo.

Quizás para ustedes es un poco repetitivo leer esta situación que estamos atravesando, tal vez es fácil pensar en pasar la página pero para nosotros esta situación ha sido muy compleja, dura y que ha dejado heridas en nuestros corazones. Como dice el título de esta carta, hemos palpado lo que es caminar en el desierto.

Si eres nuevo en este blog o si te estás poniendo al día con mis cartas, te dejo la historia de lo que nos sucedió cuando llegamos a Ecuador AQUI


¿COMO NOS SENTIMOS AHORA?

No puedo decir que ya estamos totalmente bien pero creo que estamos viendo un rayito de luz en medio de tanta oscuridad. Pero ¿por qué me refiero a esta situación como oscuridad? ¿Es acaso algo exagerado decir que ha sido un tiempo de oscuridad? NO.

Personalmente, haber perdido a mi bebé me hizo sentir vulnerable al mundo. Comencé a sentir que era débil, que podía ocurrirme cualquier cosa y esto me llevó a sentir pánico, ansiedad. Oraba todo el tiempo pero era algo incontrolable dentro de mí, lloraba por todo y a veces sin conocer la razón específica aunque sabiendo que habían muchos motivos, la herida estaba ahí, el sentir mi vientre vacío, el recoger mis emociones de mamá, a esto se sumaba contemplar mi rostro y ver mi cara distinta. Sin querer y sin darme cuenta, mi salud mental se vio afectada y atravesé por una gran crisis de ansiedad que la contaré en otro artículo que estoy preparando. 

Pero respondiendo a la pregunta inicial, ¿Cómo nos sentimos ahora? Puedo decir que Jean y yo estamos estables, especialmente yo (Diana). Dios nunca nos abandonó, y las personas que supieron que estábamos sufriendo esto nos ayudaron con consejos, con sus oraciones, con palabras de amor que llegaron justo a tiempo.

Gracias a Dios, conversar con personas muy cercanas a nosotros, salir a distraernos, hacer devocionales juntos (Jean y yo), leer libros de autoayuda, saber de otras personas que han pasado lo mismo que nosotros, escuchar prédicas y remarcar versículos ha sido todo un desafío en medio de una crisis para nosotros. Pero poco a poco estamos encontrando la paz de Dios, aquella que sobrepasa todo entendimiento ya que los problemas están ahí, los recuerdos están ahí, los sentimientos siguen ahí, sin embargo los estamos procesando con la ayuda del Espíritu Santo. 

Leyendo la Biblia


¿QUE ESTAMOS HACIENDO AHORA?

En este último mes, Febrero, hemos seguido visitando iglesias. Hemos compartido nuestro testimonio y el mensaje que Dios nos ha dado en estos últimos tiempos. Esto nos ha encendido la fe; movilizar a otros acerca de la Gran Comisión nos ha hecho recordar para qué Jean y yo fuimos llamados e incluso el propósito de nuestra unión matrimonial.

Jean y Diana compartiendo testimonio de Madagascar
Testificando en la iglesia


Por otro lado, sabemos que las cosas pueden ser diferentes siempre y cuando también nos movamos a hacer algo y no nos quedemos paralizados. Hemos sentido nuevas fuerzas de parte de Dios, Su Palabra una vez más nos ha librado del pozo profundo y de la muerte, entonces queremos poner todo nuestro ser en acción. 


He iniciado una capacitación virtual sobre el Islam y cómo llegar a ellos con el Evangelio. Esta capacitación dura aproximadamente 1 año y espero terminar todos los cursos con la ayuda de Dios. 


Capacitacion Diana
En la foto final del primer curso


Esto ha sido todo por estos dos últimos meses. Con la gracia de Dios, espero tener muchas más noticias sobre nosotros de cómo Dios nos va moviendo para volvernos a encajar en sus planes y propósitos con respecto a las misiones. 

Gracias por sus oraciones y aquí abajo les dejo más.... Abrazos!!

ORA POR

  • La salud emocional y mental de ambos, necesitamos mucho estas oraciones después de haber pasado tiempos dolorosos.
  • La inserción de Jean y Diana en la vida misionera aquí en Ecuador. 
  • Nuestro matrimonio, para que se fortalezca en medio de tanta inestabilidad y dificultad. Sabemos que solo Dios nos puede mantener en armonía y contentamiento.
  • Nuestras familias: mis padres y la mamá de Jean que están en edad avanzada. Por salud específicamente.

jueves, enero 16, 2025

Hard times, keeping up the faith

 HARD TIMES, KEEPING UP THE FAITH

Jean & Diana Alexis

Servants of Jesus Christ in Ecuador and all around the world

Diana at the airport


After returning to Ecuador, things have been so difficult. We tend to think that once we enter our land, our own country, everything will be happiness, fullness, joy, and so on because we will be with our family, friends, and church partners. However, God had other plans for us.

(Diana) got pregnant in Madagascar, and the baby was developing during stressful times. In August and September, we were in Antananarivo doing paperwork (transit visas) that Jean needed to go through some countries just for layovers, and we didn't know about the baby. During those times, we used to walk a lot looking for and talking to different Embassies to get the permit.

In the capital of Madagascar


We got to Ecuador at the end of October and after two weeks of arriving (November), we saw the doctor and unfortunately, our baby was not growing within me. That news was shocking for us. We were extremely sad and we still are now. The next day that I received the sad news about my baby, I got bell's palsy on the left side of my face. It was terrible, crazy things were happening with us and we didn't know how to face it. But we thank God and his Holy Spirit because He has been our strong tower where to go and hide. We cry out every day for healing in and out.

Our baby


Since November, I'm doing facial therapy to recover from the bell's palsy but it's still hard. My face is not the same, drooling from one side of my mouth, difficulty closing one eyelid, my right side pulls my left side and it's painful. But, on the other side of this situation, I'm running every day to meet my Saviour, my faith has increased but it hasn't been easy. There are times that I feel so sad that I think that even my prayers are not heard.

Diana doing facial therapy

We are grateful that our family has been with us all this time. Feeling and having their emotional support has been crucial for us. Especially for me (Diana), having my mom by my side has been important and comforting.

Having family time

I'm so sorry for writing this newsletter so late but I think I'm no late for asking for your prayers for my health and our hearts. We need them.